¿Sabías que hace cien años, en la Nochebuena de 1925, en una casa de nuestro pueblo, un grupo de muchachos estrenó una pieza musical escrita solo para nosotros? Se llamaba «Ecos de Santa Isabel». Hoy casi nadie la recuerda. Ni siquiera sabemos si alguien la conserva.
Santa Isabel siempre ha sido un pueblo de música. Eso no es una frase bonita. Es historia documentada.
Un pueblo que destacaba sus momentos más importantes con una banda
Cuando don José Celso Barbosa nos visitó en 1897, el pueblo lo recibió en una de las entradas con una banda tocando «La Borinqueña». Imagínate esa escena. Polvo de camino, gente esperando, y de repente la música anunciando que el visitante ya llegaba.
Las fiestas patronales también tuvieron su banda desde entonces. Los desfiles del patrón de la Iglesia católica, igual. La música no ha sido adorno en Santa Isabel. Es parte de cómo el pueblo se presentaba ante sí mismo y ante los demás.
Por eso no debería sorprendernos lo que pasó en 1925. Era nuestra gente, con nombre y apellido, haciendo algo grande en un pueblo pequeño.
Una sociedad artística nace en diciembre
El 11 de diciembre de 1925, los alumnos miembros de la Banda Escolar se reunieron bajo la dirección de su maestro, el señor Lorenzo Feijó Jr. Ese día formaron una sociedad artística. Le pusieron un nombre con peso: «Club Filarmónico de Santa Isabel».
No fue un grupo improvisado. Tenía directiva, como cualquier institución seria de la época. Don Domingo Ramírez fue el presidente. Ángel Feijó, el vicepresidente. Lorenzo Feijó Jr., presidente honorario. Federico Aponte, secretario. Juan Molina, tesorero. Y como vocales, José Guzmán, Eduardo Bermúdez y Gregorio Capó.
Ocho hombres. Ocho nombres que hoy suenan a familias, a descendientes que todavía caminan por Santa Isabel con esos apellidos. Eso es lo que la historia local hace mejor: te recuerda que el pasado no es un lugar lejano. Es la casa de al lado.
El periódico “El Mundo” informó que la directiva ya se había puesto de acuerdo sobre los uniformes. La idea era que la Banda Escolar estrenara su uniforme el día de Año Nuevo. Prepararon, según el propio periódico, «un magnífico programa para las Navidades».
La obertura que llevaba nuestro nombre
Aquí está la parte que más me conmueve. El maestro Feijó Jr. estaba componiendo una obertura. La tituló «Ecos de Santa Isabel». Se estrenaría el día de la inauguración del Club, en la Nochebuena de 1925, en la residencia del propio director.
Una obertura, para quien no esté familiarizado, es una pieza instrumental. Originalmente, servía de introducción a una obra mayor: una ópera, una zarzuela o un oratorio. Anunciaba los temas que vendrían después y pedía silencio a la sala.
Pero desde el siglo diecinueve también existen las oberturas de concierto. Piezas independientes. No introducen nada. Son obras completas en sí mismas, de cinco a quince minutos, casi siempre con un carácter descriptivo o conmemorativo.
Así es probablemente como hay que entender «Ecos de Santa Isabel». No el preludio de otra cosa, sino una pieza de concierto dedicada al pueblo. Escrita para que la banda escolar la estrenara frente a su gente. Era una práctica común entonces, en la tradición de bandas municipales y escolares de Puerto Rico. Los directores componían marchas, danzas y oberturas con nombres de sus propios pueblos, como quien firma una carta de amor.
El artículo del periódico terminaba con una línea que hoy suena casi profética: «El pueblo de Santa Isabel debe estar orgulloso de tener un cuerpo de jóvenes tan entusiastas que luchan por el progreso y prestigio de su pueblo.»
Lo que vino después
El maestro Feijó Jr. no dirigió la banda escolar por mucho tiempo. El 23 de enero de 1926, apenas semanas después, nuevamente el periódico “El Mundo” reportó una conferencia de padres y maestros en la escuela de Jauca. La banda ya aparecía bajo otra batuta: «Dió principio el acto con una selección por la Banda Escolar, que con tanto acierto y maestría dirige el profesor, señor Moreno.»
Ese profesor Moreno era don Juan Moreno. El mismo que acompañaba con su música las películas mudas en el antiguo Cine Roma de nuestro pueblo. El mismo que también había sido músico en la famosa banda municipal de Ponce. Él dirigió la banda escolar por años.
Después vino la banda municipal bajo la dirección del salinense Demetrio Rodríguez. De esa época salieron músicos que hoy son parte de nuestro orgullo: Mario Ortiz, Luigui Texidor, Manuel Delpín, Elvin Torres, y muchos más que la memoria del pueblo todavía guarda. Más adelante, Rafael Torres Fontánez, a quien todos conocíamos como Rafa Chen, dirigió por muchos años la banda escolar.
La obertura «Ecos de Santa Isabel» desapareció. No sabemos si la partitura sobrevivió, si alguien la guardó en una gaveta o si simplemente se perdió con el tiempo, como se pierden tantas cosas que un día importaron mucho.
Veintiún años después, en 1946, el periodista santaisabelino Sigfredo Álvarez publicó una columna en un periódico del país con ese mismo nombre: «Ecos de Santa Isabel». No sabemos si lo hizo a propósito, en honor a aquella obertura, o si fue coincidencia. Pero el título quedó vivo, aunque fuera en otra forma.
Lo que esto nos dice de nosotros
Un pueblo pequeño, en 1925, sin mucho más que voluntad y talento, fundó un club filarmónico. Le encargó un maestro que compuso una música con el nombre del pueblo. Y esa música sonó, al menos una vez, en una casa de Santa Isabel, en Nochebuena.
Eso es lo que somos. Un pueblo que hace música desde que alguien lo recuerda. Un pueblo que forma bandas, sociedades, clubes filarmónicos, y que después olvida los nombres hasta que alguien los rescata de un periódico amarillento.
No sé si «Ecos de Santa Isabel» volverá a sonar algún día. Pero me gusta pensar que, en algún cajón, en alguna casa, todavía existe una partitura con ese título esperando que alguien la encuentre.
¿Tienes alguna foto o historia de las bandas escolares o municipales de Santa Isabel? ¿Conociste a don Juan Moreno, a Demetrio Rodríguez o a Rafa Chen, directores de la banda? Compártela con nosotros aquí abajo. Cada foto, cada nombre que recordamos, es un poco de Santa Isabel que no dejamos morir.
Foto mejorada con IA.
Fuentes
- Foto: Grupo de FB: Banda escolar de Santa Isabel, administrador Ricardo Burgos Pabón
- El Mundo, 21 de diciembre de 1925, pág. 7
- El Mundo, 23 de enero de 1926, pág. 6






